sábado, 15 de noviembre de 2008

Señores gordos en poniente

Un bar cualquiera. Un tipo sentado en una mesa, pero no un tipo cualquiera, sino yo. Señores gordos en poniente. Un camarero que se parece a Louis de Funès. Un hombre alto que se sienta frente a mí y me dice con acento alemán que es el diablo. ¿El diablo?, pregunto yo. En efecto, responde él. A mí la verdad es que me parece lógico que Satanás sea alemán, lo que no le pegaría nada es ser italiano, que es un idioma que da menos miedo.

5 comentarios:

Limi dijo...

Adoro tus escritos, perdóname que no sea capaz de decir algo más inteligente, pero es que no se me ocurre nada que esté a la altura de lo que escribes. De todos modos, te seguiré leyendo bien calladita.

K dijo...

Gracias.

El Nene Girasol dijo...

¡Este blog es una genialidad!

León dijo...

K,
Muy bueno,
Felicitaciones!

León dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.